Zapatos: ¿es correcto quitárselos antes de entrar en casa o no?


Todos sabemos que los gérmenes, las bacterias y las sustancias nocivas se acumulan bajo las suelas de los zapatos, por lo que cabe preguntarse si es realmente importante quitárselos al entrar en casa.

Todos los días pisamos barro y sustancias sucias y cuando llegamos a casa es necesario entender qué debemos hacer, cuándo es bueno quitarlas o sustituirlas.

Por qué deberíamos quitarnos los zapatos al llegar a casa

Si pensamos en todas las cosas que pisamos con nuestros zapatos, es comprensible que sea imprescindible dejarlos en la entrada o directamente en la puerta cuando llegamos a casa. Un estudio realizado en 2016 confirmó que los agentes patógenos presentes bajo el calzado de hombre o mujer pueden ser portadores de enfermedades que pueden causar intoxicaciones alimentarias como la listeria o la salmonela, pero también otras más graves como la bacteria estafilococo y otras más. Hasta el 96% de los zapatos de mujer o de hombre son portadores de E. coli, lo que significa que en nuestras casas entran heces que ni siquiera vemos.


Teniendo en cuenta que estamos en el interior más del 90% del tiempo y que los microorganismos que hay bajo nuestras suelas, incluidos los gérmenes, son resistentes a los medicamentos, no hace falta decir que se trata de patógenos difíciles de combatir. Además, no hay que subestimar el hecho de que las toxinas cancerígenas del asfalto y del césped contaminados con productos químicos atacan el sistema endocrino humano.


¿Los zapatos dentro de casa pueden enfermarnos? 

A la luz de estos datos, es justo preguntarse si el calzado guardado en el interior de la casa realmente nos hace enfermar, ya que según el New York Times esto no es así en absoluto: el New York Times afirma que podemos estar en riesgo si primero tocamos las suelas de los zapatos y luego la boca o la cara, o si ingerimos alimentos que han caído al suelo, de lo contrario, las posibilidades de enfermar son bastante bajas.


Según el microbiólogo de alimentos de la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, D.W. Schaffner, tocamos objetos como el dinero y las teclas de los cajeros automáticos que están mucho más contaminados y tienen más probabilidades de estarlo que las suelas de los zapatos.

Por otro lado, la profesora de ciencias biomédicas de la Universidad de Quinnipiac, de la ciudad de Hamden, Lisa A. Cuchara, afirma que los gérmenes fecales que se encuentran debajo de los zapatos se vehiculan por el suelo, pero que en los adultos sanos el riesgo de contaminación no es una amenaza real para la salud. Es mucho más arriesgado poner primero el bolso en el suelo de un baño público y luego en la mesa de la cocina, o deberíamos pensar en lo que nuestros amigos de cuatro patas traen a casa y por qué deberíamos lavar sus patas cada vez que salen y entran.

¿Cuándo deberíamos quitarnos realmente los zapatos en casa?

Aunque algunos expertos sostienen que mantener los zapatos en casa no es tan peligroso como la gente cree, también coinciden en que en algunas circunstancias corremos graves riesgos, por ejemplo, cuando hay niños en casa que gatean y juegan en el suelo o personas alérgicas al polen o al polvo. Lo mismo ocurre si en la casa vive un trasplantado de órganos o una persona que tiene cáncer o una infección: en todos estos casos es realmente aconsejable quitarse los zapatos al volver a casa.


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